Ecológico, orgánico, biológico… ¿conoces la diferencia?

¿Cuántas veces te has encontrado comprando un producto?, y…  la dependienta de te dice:  -Es orgánico. –¿Orgánico?, yo compré este mismo producto el mes pasado y me dijeron que era biológico. -Bueno, -responde la dependienta-. Es lo mismo, tiene certificación ecológica. ¿Cóoomooo?

Parece que tendemos a meterlo todo en el mismo saco…, pero después de leer este artículo lo tendrás algo más claro.

A nivel legal, la regulación europea no contempla ninguna diferencia y son las certificaciones las que establecen sus propios criterios. Las certificaciones comparten similitudes, y en general todos los sellos abogan por asegurar unos procedimientos de extracción y tratamiento de los ingredientes más éticos. Sin embargo, cada una de ellas se rige por unas premisas, y aunque la diferencia parece sutil, no lo es en absoluto.

Conoce las diferencias:

Biológico = Sin OMG (Organismos Genéticamente Modificados). ¿Has oído hablar alguna vez de ingeniería genética? Esta rama de la investigación se dedica a modificar el patrimonio genético original de los organismos vivos. Los manipula para diseñar productos a su antojo. Uno de los motivos es conseguir mayores beneficios económicos. Transgénicos más grandes, resistentes, menos perecederos, etc. El problema es que no es natural, y nuestro organismo no está preparado para asimilarlos, nuestro cuerpo, por un principio evolutivo y de supervivencia, va adaptándose al medio progresivamente, del mismo modo que crea inmunidad y defensas ante agresiones externas. Con el conocimiento y la cercanía va adecuándose a nuevos productos progresivamente. Difícilmente puede asimilar y luchar contra un tóxico que es prefabricado en un laboratorio, y si logra hacerlo, altera el funcionamiento normal de su organismo produciendo desequilibrios. Por eso los OMG, son tan nocivos y por eso los productos bilógicos evitan los OMG.

Ecológico = Respetuoso con el Medio Ambiente. La industria cosmética de gran consumo, así como muchas otras industrias, explotan los recursos del planeta indiscriminadamente, sin tener en cuenta, el cambio climático, la contaminación hídrica, los residuos tóxicos, la desertización, etc. Los productos ecológicos contemplan todo esto y van más allá, evitando generalmente también la explotación animal.

Orgánico = Sin químicos. La cosmética comercial, hace uso de la palabra “natural” para generar esa sensación de frescura. Sin embargo, la realidad es que la mayoría de los productos cosméticos que se venden en superficies comerciales, aunque pueden tener ingredientes naturales, también añaden químicos que tienen muy poco de natural. Los productos orgánicos deben estar fabricados con materias primas libres de químicos y tóxicos. Y los principios activos vegetales utilizados, deben llevar un cultivo libre de pesticidas.

Vegano = Sin origen animal, ya sea directa o indirectamente y sin experimentación animal. El veganísmo declina el uso de todos los productos derivados en su totalidad o en parte de la explotación animal. Los productos tanto orgánicos, como biológicos y ecológicos no necesariamente son veganos (libres de crueldad animal), aunque suelen compartir esta filosofía de respeto. Y en esta línea, la tendencia parece situar la cosmética vegana en lo alto de la pirámide, por eso, si tu producto es vegano, seguramente cumplirá con los demás requisitos de cosmética Ecológica, Orgánica y Bio, y lo más importante, no está testado en animales.

Pero… y ¿qué son las certificaciones?

Las certificaciones, son sellos que garantizan que el producto ha pasado unos controles de calidad. Entre las certificaciones hay algunas diferencias, y dentro de la misma certificación se pueden encontrar colores diferentes que dan prioridad a lo orgánico sobre lo ecológico, biológico o vegano, pero en general de un modo más o menos estricto, los requisitos para su concesión persiguen los siguientes objetivos:

  • Evitar o minimizar el impacto ecológico negativo.
  • Evitar o minimizar el uso de ingredientes que perjudican la salud.
  • Evitar o minimizar el uso de transgénicos OMG
  • Evitar el dolor innecesario de los animales. Éste último es muy importante, ya que muchas marcas de cosmética de gran consumo (las que están disponibles en la mayoría de superficies comerciales), niegan la “experimentación in vivo” pero compran materias primas que sí han testado sobre animales, o encargan la experimentación a otros laboratorios.

“Llegará el día en que los hombres verán el asesinato y explotación de animales como ahora ven el asesinato de hombres”. Leonardo Da Vinci

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s